No basta con hacer las cosas, sino cómo hacemos las cosas, normalmente
se hace demasiado énfasis en las capacidades para el desempeño en alguna
labor, sin importar la actitud que poseamos; si bien es
cierto que el conocimiento y las habilidades son importantes a la hora
del desarrollo de nuestras tareas, no debería representar el único
elemento que nos caracterice. Tener excelentes aptitudes, no siempre
proporciona las claves para alcanzar el éxito, es por ello que quisiera
dar a la actitud, el valor debido y merecido, ya que una
buena actitud puede darle un ingrediente especial y particular a todo
lo que hacemos. La actitud ha representado el pasaporte para el éxito
de muchos hombres y mujeres, que no solo han demostrado que tienen la
capacidad de desempeñarse de manera diestra en sus quehaceres, sino que
además han dotado a cada una de sus actividades de un toque personal
que los distingue del resto, por otro lado también podemos observar, lo
importante que es la actitud en lo que a deporte se trata, una buena
actitud en la competencias, hasta podría darnos una merecida victoria.
Distingamonos porque añadimos a nuestras responsabilidades la mejor
actitud, precisemos, no es tu aptitud sino tu actitud lo que determina tu altitud .

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