¿Cuánto quieres ganar? Quiero
hablar de esta parte tan importante de nuestro progreso. El dinero. El dinero
es como la buena salud. Nos preocupa según nos hace falta. Permíteme
preguntarte: ¿Si tuvieras más dinero sería más fácil crear un mundo de
diferencia para ti y los tuyos?
Pues
para poder llegar a una notable abundancia de dinero primero debemos borrar el viejo
mito que el dinero es malo y que no es importante.
El dinero es bueno
porque es importante. Es tan importante como la ropa y comida que compras, el
techo y la casa que nos concede, la educación que proporciona, las deudas que
paga.
Es tan importante como
todo lo que deseamos y necesitamos. Hay personas que dicen: “a mí no me
interesa el dinero”. Pero yo creo que quienes dicen eso dicen otras mentiras
también. Porque yo estoy seguro que si a esas personas se les ofrecían un
aumento de sueldo lo aceptarían. Ninguna diría: “no, no, muchas gracias pero no
lo quiero mejor déselo a otra persona”. Aunque lo aceptaran para ayudar a los
pobres aceptarían ese aumento.
¿Qué es el dinero que
ganamos? El dinero es la cosecha de nuestra productividad y servicios como
personas para luego utilizarlo y beneficiarnos de los servicios de otras
personas. Algunos dicen que el dinero no compra la felicidad pero están muy
equivocados. Porque el ganar y tener dinero siempre ha traído más felicidad que
la pobreza.
El dinero es un hogar
más seguro y acogedor. Son niños sanos, es regalos de cumpleaños y estudios
universitarios. En muchas formas es libertad e independencia, es un viaje al
extranjero, es mejor ayuda a los ancianos y a los menos afortunados y eso nos
da mucha felicidad.
No obstante debemos
mantener el concepto del dinero en su debido lugar. Es un sirviente. Nada más.
Un instrumento con el cual podemos vivir mejor, conocer más el mundo, asegurar
el presente con lo cual podemos deparar un futuro más prometedor.
Pero demasiado énfasis
en el dinero y se invierten los papeles. El dinero se convierte en el amo y
nosotros en su sirviente. Es bueno tener dinero y lo que con él podemos
comprar. Mas debemos asegurarnos de no haber perdido lo que el dinero no puede
comprar.
Ahora, ¿cuánto
usted necesita para vivir como quiere? Cualquiera que sea esa cantidad
recuerda esto. Nunca ganamos lo que queremos, sólo la justa compensación que
nos corresponde por el servicio que brindamos.
Si no estás totalmente
conforme con lo que ganas actualmente querrás buscar medios para aumentar y
mejorar tus servicios. Porque tus recompensas siempre estarán en proporción
directa a la cantidad de personas que sirves y a la calidad del servicio que
les brindas.
La personas que se
rehúse a hacer más por lo que le pagan, rara vez ganará más por lo que hace.
Cualquiera que esté descontento o inconforme con sus recompensas deberá
examinar sus servicios.
Imagina una balanza. En
el recipiente del lado izquierdo están tus servicios. En el recipiente del lado
derecho están tus recompensas. Lo que pongas en servicio, el mundo pondrá en
recompensa.
Si te preocupas por tus
finanzas actuales o por tu futuro financiero, te estás concentrando en el lado
equivocado de la balanza. Concéntrate en mejorar el lado del servicio y
pregunta, ¿cómo puedo mejorarlo? ¿Qué puedo cambiar? ¿Qué necesito aprender?
Hazte estas preguntas todos los días para determinar cómo puedes hacer una
mayor contribución a los demás y por consiguiente crear un mundo de diferencia
para ti y los tuyos.
Mucho éxito.
Bryan Rios Saldaña
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